lunes, 7 de mayo de 2007

Militarismo laicista y sublevaciones populares en España

07/05/2007 - Cartas de los lectores
F. Javier Garisoain Otero
Estoy muy de acuerdo con el planteamiento del editorial de ForumLibertas del 30 de abril en la que denunciaban la alianza descaradamente antidemocrática que militarismo y laicismo ejercen actualmente en Turquía.
También en España hemos sufrido las consecuencias de ese recurso a la fuerza para imponer el totalitarismo laicista. Nuestro siglo XIX es una sucesión de guerras civiles -es decir, de sublevaciones populares contra el ejército del gobierno- en las que una minoría ideologizada trataba de trasplantar a España los principios de la revolución francesa.
El mérito de los carlistas de entonces es que fueron capaces de ver a dónde nos querían llevar (y nos han llevado) los liberales: a una sociedad estandarizada, militarizada, individualista, estatalista, centralista y cada vez más alejada de sus raíces católicas.
Nuestra responsabilidad ahora será echarle imaginación para ver cómo salimos de esta. Volviendo a las raíces, por supuesto, pero procurando que el tronco, y las ramas, y todo lo demás sea también como Dios manda.

PUBLICADO EN FORUM LIBERTAS

viernes, 13 de agosto de 2004

Almeida, asústate, Ana Botella llega a la política

Hispanidad, viernes, 13 de agosto de 2004

Sr. director:

"Nada... Si ha llegado, bien llegada sea". Esto es lo que se le ocurre decir a Ana Botella sobre la misteriosa aparición de la píldora abortiva en los hospitales. Como si esas píldoras para destruir vidas tuviesen la facultad contradictoria de crearse a sí mismas en el éter. Como si no estuvieran entre nosotros por culpa de los votos de su Partido Popular.

Si Ana Botella fuera una defensora coherente de la "solución final" abortista podríamos llegar a comprender su actitud. Lo extraño del caso es que con esa justificación del aborto de baja intensidad, la Botella pretende ser en el teatro político una cara amable y centrada. Pues mire Vd. -que diría su consorte- para eso casi prefiero a aquella otra buena mujer llamada Cristina Almeida. Ella propugna con una lógica muy lógica que toda persona subordinada o inútil ponga su vida en manos del ente superior. Por eso hace depender el derecho a la vida prenatal de los derechos de su madre. Por eso subordina el dolor de un ciudadano moribundo al fastidio de una sociedad egoísta. Por eso será que nunca le hemos oído decir una palabra contra los crímenes del comunismo. La línea que traza la Almeida entre la vida y la muerte es inhumana, pero tiene al menos una razón. En cambio la línea que traza Ana Botella depende solamente del tamaño del cadáver y eso me asusta aún más porque no sé cuánto he de pesar o medir el día de mañana. Incluso si yo fuera Cristina Almeida estaría asustado.

F. Javier Garisoain

PUBLICADA EN HISPANIDAD

martes, 6 de julio de 2004

La CTC denuncia la inmoralidad e injusticia del aborto


La CTC denuncia la inmoralidad e injusticia del aborto

Hispanidad, martes, 06 de julio de 2004

Sr. Director:

En el programa político del pasado mes de marzo, en las candidaturas al
senado incluíamos esta propuesta: "Exigimos la derogación de unas leyes
abortistas que están permitiendo el asesinato de cientos de miles de víctimas inocentes".

Desde la CTC entendemos que es una ley inmoral y por tanto injusta. Su derogación debe ser un objetivo prioritario de todos los grupos pro-vida.

Javier Garisoain

PUBLICADO EN HISPANIDAD.COM

jueves, 26 de febrero de 2004

Homosexuales y lesbianas: puerta abierta a una adopción antinatura


Homosexuales y lesbianas: puerta abierta a una adopción antinatura

Hispanidad, jueves, 26 de febrero de 2004

Sr. Director:

Una sentencia judicial, en aplicación de la "Ley de Parejas de Hecho"vigente en Navarra, ha concedido la adopción de unas niñas a una pareja de lesbianas.

Los candidatos al Senado de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra denunciamos el ataque que esta legislación supone al derecho básico de los niños a tener un padre y una madre. Entendemos que es una gravísima e inmoral agresión al orden natural, cuyos culpables son todos los partidos que se autodenominan "progresistas".

Se trata además de una dejación del juzgado de familia que tendría que haber actuado en favor de la parte mas débil e indefensa frente al deseo de adopción.


También resulta un agravio comparativo para la larga lista de familias que desean adoptar niños y a las que se exigen unos requisitos más rigurosos, aunque también mas acordes con la naturaleza humana. Denunciamos asimismo la tibieza y falta de voluntad política del gobierno de UPN, partido que si bien ha recurrido la mencionada ley al Tribunal Constitucional ha permitido que entre en vigor en vez de suspenderla cautelarmente como hubiera sido lógico.

En consecuencia, entendemos que el Parlamento de Navarra debe rectificar y derogar esta legislación aberrante ya que nuestra sociedad, por encima de los caprichos que pueda formular un determinado grupo de presión, está obligada a proteger a sus niños y ofrecerles lo mejor y mas natural: una familia.

Los candidatos al senado de la CTC sabemos que la inmensa mayoría de los navarros no considera esta legislación un privilegio sino una vergüenza y un fraude. Un voto a la CTC en el senado puede ser el primer paso para enmendar el grave error cometido.

Javier Garisoain, Adolfo Alústiza y José Fermín Garralda

Candidatos al Senado por la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra

PUBLICADO EN HISPANIDAD.COM 

miércoles, 27 de marzo de 1991

EL "DIA DE LA PATRIA VASCA"

EL "DIA DE LA PATRIA VASCA"

HAN pasado más de cien años del nacimiento del vasquismo en la mente de Sabino Arana Goiri cuando, estudiante en Barcelona, se sintió impulsado a imitar a un floreciente catalanismo, transplantado a su vez desde las modas nacionalistas centroeuropeas.  Es importante pues reflexionar sobre algo que se hace a menudo irreflexivo, irracional, incomprensible.
Desde hace un siglo el objetivo del nacionalismo vasco, su fin último todavía no alcanzado, ha sido dotar al "pueblo vasco" de un nuevo Estado, un Estado moderno basado en una lengua y una cultura (porque... ¿quién se atreve hoy a hablar de raza?).
Una lengua: el vascuence. Una lengua con fronteras imprecisas y cambiantes. Autóctona, sí, pero tan Navarra o Alavesa como el romance castellano; tan pirenaica como el antiguo navarro-aragonés, o como el francés de ultrapuertos y de nuestros reyes medievales.
Una cultura: la "cultura vasca". Que es tan hispánica como la boina-txapela y los toros de nuestras fiestas; aragonesa como las abarcas y el paloteado; castellana y riojana como la pelota y el frontón; cantábrica como el hórreo y el chistu; atlántica como el caserío y la cuajada; montañesa como las layas; mediterránea como la jota...
Navarra y las tres provincias vascongadas han nacido y vivido la Historia como entidades políticas hermanas pero nunca revueltas. Euskalerría y lo vasco son y han sido siempre un ámbito cultural entrañable, pero difuso. Nunca han constituído una unidad política.
Sin embargo el nacionalismo vasco lleva ya cien años intentando meter con calzador toda una inmensa realidad cultural dentro de un estrecho zapato ideológico. Y todo por ignorar una realidad histórico-política milenaria acallándola con los gritos de "somos vascos, somos vascos". ¿Para qué han servido estos cien años de nacionalismo vasco?. Hoy el hombre del Golfo de Vizcaya ha perdido su identidad, y la han perdido muchos que repiten sin cesar "soy vasco, soy vasco".
Los partidos nacionalistas, en vez de unir al "pueblo vasco", han destrozado los vínculos políticos y de convivencia de los llamados "territorios históricos". Antes, en Navarra, todos éramos navarros, navarros a secas porque todos teníamos unos mismos fueros. Pero ahora, antes que navarros, hay navarristas, vasquistas, españolistas...
Y es que son muchas y grandes las contradicciones e incoherencias del nacionalismo. Por ejemplo: la proliferación de las banderas de todas "las Españas" en las manifestaciones del "Aberri Eguna": banderas catalanas, gallegas, extremeñas, etc. todas amorosamente unidas en un mismo objetivo: separarse unas de OTRAS.

PUBLICADO EN DIARIO DE NAVARRA

martes, 5 de febrero de 1991

AGRICOLAS Y GANADEROS EN UN PARLAMENTO "POCO SERIO"

AGRICOLAS Y GANADEROS EN UN PARLAMENTO "POCO SERIO"

EN una entrevista a Florencio Ibiricu, presidente de la comisión gestora del Partido Agrícola y Ganadero de Navarra, publicada allá por enero de 1991, el periodista (J.M.E.) afirmaba lo siguiente: "Parece poco serio que en una comunidad de quinientos mil habitantes haya siete partidos en el Parlamento, y el suyo quiere ser el octavo".
Según este aplastante argumento, un sistema político será más "serio" si hay pocos partidos políticos. Consecuentemente, el summum de la seriedad política correspondería, según este postulado, a la dictadura de un partido único. Verdaderamente, me preocupa que se difunda esta concepción de lo que debe ser la política y la representación social.
Considero una mala política la de cerrar cada vez más el Parlamento en torno a unos partidos que, manejados por oscuros comités, se autojustifican por unas vagas afirmaciones ideológicas, como si esto les diese derecho a suplantar el que tiene toda agrupación natural de ciudadanos a hacer oir su voz en las instituciones. Creo, por el contrario, que lo más serio y enriquecedor sería la existencia de unos amplios órganos de representación que dieran cabida a todos esos colectivos que buscan desesperadamente unos cauces de expresión social y que se ven obligados a pasar por el aro de unos partidos que sólo son máquinas electorales.
Los agricultores y ganaderos, al menos algunos de ellos, lo tienen claro: no se sienten representados en el Parlamento, porque en él no hay  ni agricultores ni ganaderos como tales, sino sólo "socialistas", o "humanistas", o "nacionalistas", o "centristas". Gente muy "seria", faltaría MÁS.

PUBLICADO EN DIARIO DE NAVARRA

domingo, 30 de septiembre de 1990

TEOLOGIA DE "LAS LIBERACIONES"

TEOLOGIA DE "LAS LIBERACIONES"

MUCHO se ha escrito sobre y alrededor de la película "La misión" tanto desde ámbitos cristianos como desde otros puramente artísticos o técnicos (música, fotografía, etc). Pero de entre todo lo que he podido leer u oir echo en falta las siguientes consideraciones en relación con el concepto cristiano de "liberación".
1-  La primera parte de la película describe los trabajos de los jesuítas en la extensión de la fe entre los guaraníes. Se construyen misiones, se LIBERA a este pueblo del paganismo y la superstición y se le hace partícipe de la Buena Nueva.
2-   Al mismo tiempo, este progreso espiritual conlleva un progreso material por el cual los indios aprenden a trabajar, a organizarse, a vivir como una comunidad con un asentamiento fijo. El cristianismo produce una verdadera y pacífica fusión de culturas cuando la civilización occidental se suma al sustrato autóctono que es respetado. He aquí una segunda LIBERACION.
3-   Aún hay un motivo más de LIBERACION: las leyes españolas de Indias, sustentadas en una concepción cristiana de la persona, protegían (de derecho) a los indios de la esclavitud. Pero ahora, el poder dado a los jesuítas impide (de hecho) las incursiones, antes frecuentes, de los esclavistas.
4-   "La Misión" muestra además un emotivo caso de LIBERACION individual en la persona de Mendoza, el mercenario y traficante de esclavos arrepentido. Mendoza, habiendo sufrido la esclavitud del pecado, se autoimpone una durísima penitencia y llega a descubrir el valor liberador de la Gracia.
5-   Pero la película no acaba aquí, sino que, dando un giro radical, se presentan una serie de hechos que anuncian lo que será la tragedia final.  Algo cambia en esos años (hacia 1750) en Europa y el Mundo. Es el pomposo "siglo de las luces" que, paradójicamente, sumirá a los guaraníes en la tiniebla de la destrucción. Creo que no se aborda en toda su profundidad este tema y la atención se desvía hacia las distintas actitudes que toman el P. Gabriel y el ex-mercenario Mendoza cuando se decreta la desaparición de las misiones. Mientras el primero rechaza la lucha violenta, el segundo prefiere defender a los indígenas con las armas. Personalmente no plantearía aquí el tema de la liberación porque las víctimas están ya liberadas. El único problema a discutir sería el de una legítima defensa.
Sin embargo señalaría otra posible forma de esclavitud-liberación no resuelta en la película. Se trata de la LIBERACION DE LAS IDEOLOGIAS que, extrañas a la raiz cristiana de la verdadera Europa, esclavizan a quienes, (como los gobernadores ilustrados), al verse lejos de la miseria material y confiados en el "progreso humano", se atreven a rechazar al mismo Dios de la vida personal y social.
Recuerdo aquí una significativa afirmación hecha por Juan Pablo II en su último viaje a Africa al decir que el hombre actual es esclavizado por la pobreza en el tercer mundo, pero que son las ideologías las que impiden su libertad en el resto.
Así pues, se puede hablar de muchas liberaciones. Tantas como esclavitudes amenazan la perfección del hombre según el plan de DIOS.

PUBLICADO EN LA VERDAD

jueves, 22 de marzo de 1990

EL DR. NATHANSON EN PAMPLONA

EL DR. NATHANSON EN PAMPLONA

EL pasado miércoles tuvimos la oportunidad de escuchar en Pamplona al Dr. Nathanson, el "Mandela" del movimiento pro-vida. Una multitud se agolpaba a las puertas del lugar de la conferencia mostrando gran inquietud por un tema candente y discutido.
Después de ver el escalofriante video "El eclipse de la razón" , presentado por el propio Dr. Nathanson  no me cabe duda alguna sobre la realidad del aborto. ¿Es posible, dicen los más ingenuos, que esto suceda a fines del siglo XX ?
Creo que, por desgracia y de hecho,  no solo es posible, sino que el aborto es un brote más de la violencia inhumana que ha azotado nuestro siglo. El aborto está en plena coherencia con otros salvajismos "civilizadores" de nuestro tiempo, aunque por ser el más "justificado" sea quizás el más perverso.
Recordemos que hace poco más de 100 años la esclavitud era un hecho socialmente aplaudido en los Estados Unidos. Y que hace tan solo 50 hubo todo un pueblo que creyó en el mito de la raza perfecta. Entonces, se llegaron a realizar todo tipo de experimentos sobre seres humanos, siempre en pro de la "ciencia", desde la masacre rápida de los judíos a la curtición de pieles humanas en siniestras factorías.
Hoy hay quienes cuantifican el valor de las vidas humanas por el tamaño físico de las víctimas.  En 1990 se comercializan solapadamente, los cuerpecillos todavía calientes de miles de niños no nacidos, dicen que con fines médicos... pero también Hitler creyó hacer avanzar la ciencia.
¿Es entonces el aborto algo opinable, como la existencia de los ovnis o la construcción de un pantano?  Rotundamente no. Si estamos contra el aborto es porque defendemos el derecho de todos a la vida. Un derecho que no es fruto del consenso o la voluntad humana, sino de una ley natural tan real, como la de la gravedad o las de la genética.
Aceptadas estas premisas, ¿Qué significa la despenalización de algo tan grave?.  En la práctica supone la legalización y, dado el confusionismo moral, la "legitimación" del aborto. No cabe pues la neutralidad en este asunto, ni posturas intermedias o restrictivas. Por eso habría que pedir la derogación de la ley actual. No tanto para penalizar al abortista, como para salvar al abortado.
Que pena que quienes dicen basar sus actitudes políticas en el "humanismo cristiano" no sean capaces de demostrarlo con hechos y lo sacrifiquen todo a la conquista del poder, amoldando sus programas electorales a la volubilidad de las encuestas.
Tengan en cuenta que Dios perdona siempre, y los hombres a veces, pero la naturaleza NUNCA.

PUBLICADO EN LA VERDAD

lunes, 19 de marzo de 1990

LA FIEBRE DEL FIN DE SEMANA

LA FIEBRE DEL FIN DE SEMANA   

EL viernes es un día muy especial. El lunes se trabaja, y el martes, el miércoles y el jueves, pero el viernes...también. Sin embargo ese día las enlatadas voces de los locutores de radio pierden su habitual compostura al pregonar la llegada del fin de semana. Gritan como quien avista tierra después de una larga travesía oceánica; se emocionan como el preso que ha cumplido su condena y es puesto en libertad. Al mismo tiempo innumerables seres humanos de toda edad y condición se preparan para cambiar muecas por sonrisas, gestos rutinarios por actitudes que rozan lo salvaje, trajes grises por indumentarias tribales muy diversas. Como si sólo durante el fin de semana se pudiera ser feliz.
Y llega el sábado. Muchos esperan aburridos en sus guaridas a que se haga la hora de ir por ahí. No saben por qué, pero esperan. Cuando la noche se considera suficientemente avanzada salen estos bípedos pisando fuerte, presumiendo de pieles y etiquetas unos, y de crestas o greñas otros. Todos tras una  careta impersonal que oculte su cobardía, su miedo a SER siempre los mismos. 
El hormigueo que todos sienten pensando en lo bien que lo van a pasar, les hace   olvidar  que el último fin de semana no lo pasaron bien.  Sus oníricas aventuras se perdieron entre el ruido de los bares y la intoxicación etílica. Desde las litronas a los cocktails más exóticos. Entre el porro y la raya. Entre el humo de la discoteca y la tiniebla que llena las calles.  
Hoy también, la noche ha ido reduciendo las primeras ansias aventureras a la mas burda piratería urbana.  Así, después de "autorrealizarse", regresará el héroe tambaleante escondiéndose de la primera luz del domingo...
El lunes volverán los trajes grises, las caras serias, el stress, la  prisa,  el dinero;  los libros y las clases  para otros;   ninguno tendrá ya nada que contar el martes porque en realidad no habrá hecho nada, pero sin embargo unos vivirán para el sábado, otros para los sanfermines, y otros, los más reflexivos o de mayor edad... pensando en que quizás cuando llegue la jubilación tengan tiempo de ser felices. Verdaderamente, ya somos europeos. Nuestro ascenso hacia el progreso es INEVITABLE.

PUBLICADO EN VANGUARDIA UNIVERSITARIA Y NAVARRA HOY
5 y 19 marzo 1990

jueves, 28 de septiembre de 1989

LA CUESTION LINGÜISTICA VASCA, UN PROBLEMA DE IDENTIDAD

LA CUESTION LINGÜISTICA VASCA, UN PROBLEMA DE IDENTIDAD

LLEVADOS por un irreprimible fervor nacionalista algunos ayuntamientos han procurado decretar que la única lengua oficial en el pueblo sea el vascuence. De ese modo se pretende rechazar el uso del castellano, lengua común a todas las regiones españolas y a buena parte de América. Son propuestas testimoniales, naturalmente, pero significativas de la radicalidad a la que han llegado aquellos cuya protesta surge por no sentirse ya españoles.
¿Qué es lo que ha ocurrido en Euskalherria para que, en escasos años, el nacionalismo haya impregnado de tal modo las conciencias que ya parezca incompatible ser vasco y español?
Estos decretos o propuestas no son una mera cuestión lingüística. Hasta hace poco, muchos entendían que no era imprescindible hablar castellano para ser español. Estamos ante un problema de identidad.
A nuestro juicio, el error de base está en la equivocada concepción de España que se fue inculcando desde los distintos gobiernos centralistas liberales. España dejó de ser una unidad armónica cuando la Patria común se convirtió en "estado", cuando los viejos fueros, que eran leyes propias de cada reino o región y que suponían un pacto, fueron sustituídos por un cada vez más fuerte centralismo.
No se supo, o no se quiso, encontrar un equilibrio entre el nacionalismo españolista y la postura apátrida de los que propugnaban la "concesión" artificial de unas competencias autonómicas para calmar las exigencias del creciente nacionalismo vasco.
A lo largo de los siglos XIX y XX el carlismo ha sido incomprendido tanto por unos como por otros. Los carlistas, entre ellos numerosos vascongados y navarros, han tenido que enfrentarse tanto a las imposiciones centralistas de liberales y franquistas como a las también imposiciones federalistas, estatutarias y autonómicas. Y todo ello por entender que ser vasco, ser catalán, ser castellano, etc. son formas diversas de ser español.
Sólo cuando veamos en la unidad de las Españas el compromiso histórico de unos hombres que construyeron una Sociedad sobre una fe y una monarquía comunes, solo entonces, habremos recuperado nuestra IDENTIDAD.